Sin temor, el amor parece desprecio; sin amor, el temor desdeño.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Siempre pagan justos por pecadores.
Si ves desprender el hollín de las chimeneas, cierto será que llover veas.
Si tu casa quieres reparar; en marzo has de empezar.
Si te he visto, no me acuerdo.
Si son amores, vengan mayores; o si son de amores, vengan mayores.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Si quieres sardina y mujer fina, santanderina.
Si en noviembre oyes que truena, la cosecha siguiente será buena.
Si al entrar la noche canta el gallo, tiempo vario.
Primavera fría, cosecha tardía.
Preguntando se llega a Roma.
Practicar hace maestro; que no leer en el cuaderno.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Por todos los Santos, hielo en lo alto; por San Andrés (30 de noviembre), hielo en los pies.
Por Todos los Santos (1 de noviembre), tus trigos sembrados.
Por Santa Lucía mengua la noche y crece el día un paso de gallina; por Navidad ya lo echa de ver el arriero en el andar y la vejezuela en el hilar; por los Reyes, bobo, ¿no lo vedes?
Por Santa Lucía crece el día un paso de gallina, por Navidad cualquiera lo verá; o por Navidad cada necio lo verá.
Por Santa Eulalia (12 de febrero), siempre el tiempo cambia.
Por San Pedro y por San Juan, todos los ruines se van (los vagos).
Por San Pablo (15 de enero) el invierno vuelve atrás.
Por San Miguel gran calor, será de mucho valor.
Por San Matías igualan las noches con los días.